Los que seguís el blog ya habréis leído que E. tiene un frenillo corto, de tipo 3, además de un frenillo sublabial. Aunque no nos está dando problemas con la lactancia, o mejor dicho, la osteopatía ha aliviado lo suficiente el problema para que E. pueda tomar suficiente leche y que a mí no me duela, nos estamos planteando el cortarle. Os explico un poco las preguntas que nos han ido surgiendo:
¿Qué es el frenillo? El frenillo es la membrana que une la lengua a la parte inferior de la boca. Cuando esta membrana es corta y/o poco flexible puede dificultar o impedir el movimiento de la lengua, se llama entonces anquiloglosia. En el caso de E. se ve claramente que no puede levantar la lengua hasta más de la mitad de la boca y casi no puede sacarla por fuera del labio inferior
¿Cúantos tipos de frenillo sublingual hay? Están tipificados 4 tipos de frenillo sublingual: el 1 y el 2 consisten en una brida, como un tendón, que une la lengua al suelo de la boca. En el tipo 1 esta llega hasta la punta de la lengua, mientras que en el tipo dos se inserta más hacia abajo en la lengua. El frenillo tipo 3 (el de E.) combina la brida con una membrana mucosa, mientras que el 4, el más difícil de diagnosticar, el frenillo está completamente cubierto por un componente mucoso que lo oculta.
¿Qué problemas puede ocasionar?
Relacionados con la lactancia: Al “atar” la lengua el bebé no puede mamar bien y ocasiona problemas de succión, poco aumento de peso, grietas en la madre que pueden llevar a infecciones, sobre-producción de leche de la madre que puede resultar en obstrucciones o mastitis, tomas muy largas y frecuentes…
En nuestro caso no se da nada de esto, pero lo que nos lleva a plantearnos la operación son otros inconvenientes más a largo plazo: problemas de dicción (dificultad para pronunciar ciertos sonidos), otitis de repetición y, sobre todo, malformación del paladar, que se desarrolla en forma ojival o en V, con los consiguientes problemas en los dientes, que salen montados y hay que recurrir a tratamientos ortodóncicos. Además las personas con frenillo corto tienen más tendencia a roncar y otras dificultades menores como imposibilidad de lamer (comer helados por ejemplo) o besar con lengua
¿Y siempre se dan estos problemas en niños con frenillo corto?
No, pero el problema es que no se sabe cúales de estas cosas sufrirá o no una persona con anquiloglosia. Hoy en día es muy difícil que un profesional pueda valorar la boca de un bebé para saber cómo se desarrollará su boca y paladar, pero se sabe que las personas con anquiloglosia tienen muchas más probabilidades de padecer los problemas que he detallado
¿Se puede solucionar?
Sí, pero la solución es diferente para los varios tipos de frenillo. En los tipos 1 y 2 se puede realizar una frenectomía, un corte muy sencillo que se puede hacer sin anestesia, ya que la parte a cortar no contiene ninguna terminación nerviosa. A veces se da un sangrado pequeñísimo y sin importancia.
Los frenillos 3 y 4 requieren una operación llamada frenuloplastia, que requiere anestesia o sedación y, si se hace con el método convencional, puntos de sutura. Recientemente he sabido de un doctor, José Briz Manzanares, que opera frenillos con bisturí eléctrico, con lo que no se requieren puntos y en lugar de la anestesia general basta con una sedación con mascarilla.
¿A qué edad es mejor operar? Si dificulta o impide el amamantamiento, cuanto antes, para evitar los problemas a la madre y al bebé. En el caso de que no cause dificultades en la lactancia hay profesionales que recomiendan no tocar el frenillo, mientras que otros recomiendan operar siempre en caso de duda para evitar problemas futuros. Siendo así, cuanto antes se realice la cirugía, más probabilidades hay de que la boca se forme mejor y se corrija la forma del paladar.
El caso de E.
Nosotros en principio estábamos en contra de la operación, ya que E. nos parecía (y nos parece) demasiado pequeña para una operación con anestesia general y puntos, pero desde que conocemos el nuevo método nos lo planteamos de otra manera.
El desconocimiento sobre este asunto por los profesionales sanitarios es generalizado, ya que los pediatras sólo le dan importancia al frenillo cuando ven problemas de pronunciación, pero hay más factores a tener en cuenta. Nuestra lactancia funciona relativamente bien, pero no es perfecta: E. aumenta bien de peso y a mí no me duele, pero hace un chasquido al mamar que indica que traga aire y la posición de la boca es “a su manera”. Como he dicho, se le ve el movimiento de la lengua bastante limitado, tando vertical como lateralmente, y el paladar muy alto.
E. además del frenillo tipo 3, también parece que tendrá corto el frenillo labial, que se encuentra bajo el labio superior. Este frenillo, cuando se inserta entre los dientes hace que estos salgan separados, moviendo el resto de los dientes. Aunque C. también tiene este frenillo corto, está dentro del límite de la normalidad y no es necesario operar, pero en el caso de E., si le hacemos cortar el sublingual seguramente también le haríamos el frenillo superior en la misma operación.
La operación con bisturí eléctrico es muy sencilla y casi exenta de riesgos: la sedación se realiza mediante un gas llamado Sevofluorano, que es muy seguro . Se corta el frenillo y en 10-15 minutos el bebé está de nuevo en brazos de la madre. Normalmente se enganchan en seguida al pecho, y se nota mejoría instantáneamente. El post-operatorio también es sencillo e indoloro al no necesitar puntos de sutura.
Os dejo las fotos del frenillo de E:
Aquí se aprecia como la brida llega hasta la punta de la lengua:
Y estos son los frenillos sublabiales de C (izquierda) y E. En el caso de C. no es necesaria la intervención ya que los incisivos tienen una separación de 1 milímetro, si fuera de más sería conveniente operar. En cualquier caso, ninguna de las dos evierte el labio superior al mamar.
Seguiremos informando
Más información:
*En esta entrada explico las dificultades iniciales en la lactancia de E.
*Si os interesa el tema de la anquiloglosia os recomiendo que leais el artículo de la web de la Asociación Alba Lactancia Materna










